Julio Iglesias pública estos mensajes privados de WhatsApp de las dos exempleadas que lo han denunciado para querer demostrar que es inocente
Julio Iglesias ha respondido públicamente a las acusaciones de agresión sexual y acoso presentadas por dos de sus exempleadas, publicando en su cuenta de Instagram varios mensajes privados de WhatsApp que, según él, demuestran la "absoluta falsedad" de los hechos denunciados.El cantante de 82 años compartió capturas de pantalla de conversaciones donde las mujeres (una exempleada doméstica y una fisioterapeuta) se dirigen a él de forma afectuosa, llamándolo "querido profesor" o "Julito", expresando cariño, felicitándolo por su cumpleaños y ofreciéndose para sesiones o ayuda. Ejemplos de mensajes incluyen frases como:"Te quiero mucho y si necesitas algo de mí, aquí estoy a tu entera disposición. Gracias por tu paciencia y tus enseñanzas del día de hoy."
"¡¡Hola, profesor!! Buenas tardes, me avisas cuando quieras que vaya para hacer los ejercicios."
"¡¡¡Feliz cumpleañooooosss, Julitoooo!!! Querido profesor, que Dios te siga llenando de mucha salud... Te mando un beso y un abrazo, TE QUIERO."
En un comunicado adjunto a las publicaciones, Iglesias afirma que estas comunicaciones (durante y después de su empleo en 2021 en sus residencias en el Caribe) prueban que las acusaciones carecen de veracidad. Asegura que Instagram es "el único medio" que le permite ejercer su derecho a la defensa, ya que la Fiscalía española no le ha permitido personarse formalmente en la investigación ni acceder a la denuncia completa.La denuncia original, presentada en enero de 2026 ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional en España (por hechos ocurridos en República Dominicana y Bahamas), acusa a Iglesias de agresiones sexuales, vejaciones, bofetadas, penetraciones no consentidas, acoso y un ambiente coercitivo (como revisar móviles, prohibir novios o salidas, y exigir informes ginecológicos). Las mujeres están representadas por una ONG, y hay indicios de que podrían sumarse más testimonios.Iglesias niega categóricamente los hechos desde el inicio, calificándolos de "absolutamente falsos" y pidiendo el archivo del caso por falta de jurisdicción española. Su defensa argumenta que se trata de una manipulación mediática.El tema genera división en redes y medios: algunos ven los mensajes como prueba de una relación cordial, mientras otros señalan que no invalidan necesariamente las acusaciones de abuso de poder en un contexto laboral desigual. La investigación sigue en curso.








