Irene Rosales responde así a las duras críticas de su ex, Kiko Rivera, sobre su fisico
“Guillermo está muy contento con su Twingo”— es la respuesta irónica y contundente (un auténtico "zasca") que dio Irene Rosales a Kiko Rivera hace unos días.
Todo surgió de una pulla previa en un directo de TikTok de Kiko Rivera junto a su actual pareja, Lola García. Un seguidor bromeó diciendo que Kiko había "cambiado un Ferrari por un Twingo" (insinuando que Irene era el "Ferrari" de lujo y Lola el "Twingo" más modesto, en referencia al estilo de la canción de Shakira con Bizarrap).
Kiko, en vez de dejarlo pasar, dio la vuelta al comentario y respondió: "No, he cambiado un Twingo por un Ferrari", comparando implícitamente a Irene con el utilitario y a Lola con el coche de lujo. Lola incluso pidió "saludos a todos los Twingos".
Irene, al enterarse (y en medio de un programa como Vamos a Ver), respondió con ironía reivindicando su relación actual con Guillermo, su novio: "Mi Guillermo está muy contento con su Twingo". El mensaje es claro: si Kiko la ve como un "Twingo" (algo de menor categoría), pues que sepa que su pareja actual está feliz con ese "Twingo" (es decir, con ella), y que no le afecta.
Lo remató añadiendo que era broma y que ella está "muy bien", marcando distancia del drama.Esta respuesta se viralizó rápido en medios y redes, interpretada como una forma elegante de defenderse sin entrar en una guerra directa, aunque evidenció el enfriamiento total entre Kiko e Irene tras su ruptura en 2025 (a pesar de que al principio mantenían buena relación por sus hijas).
Días después, incluso coincidieron en el mismo local con sus respectivas parejas por San Valentín, pero Irene dejó claro que no iba a entrar en "tonterías ni en esta guerra". Todo un culebrón marca de la casa del corazón español.


