Va a ser muy difícil, por no decir imposible, que Melyssa Pinto y Tom Brusse vuelven a ser pareja. Él, Tom, ha vendido su alma al diablo para hacer tele y ya no le importa hacer montajes para seguir en el candelero como su último montaje con Leticia Sabater, un montaje que no se cree nadie.
Ella, Melyssa Pinto, parece haber apostado por el corazón a costa de hacer menos tele y ya no oculta lo que erá un secreto a voces y es su amor por el guapísimo extronista Marco Panosian con el que está viviendo una apasionada historia de amor compartiendo y haciendo público su viaje a Bilbao.
VER VÍDEO:



