Cuenta la revista Lecturas que el vientre de alquiler es madre biológica de dos adolescentes, no tiene ningún vínculo genético con la bebé. O sea, que ella no es la donante del óvulo; y que por este servicio de alquiler de su útero se habría embolsado unos 35.000 euros de los 170.000 que habría pagado Obregón por todo el servicio que le ha prestado la agencia especializada en subrogación
Este es un precio medio que se ofrece en EE UU, que, según la publicación, puede llegar a 200.000 si se contrata un embarazo gemelar o de mellizos.
La madre gestante vive con sus hijos y su novio en un modesto apartamento cerca de la clínica de Miami donde dio a luz. Hace Lecturas mención expresa a que no es este el primer embarazo al que se somete por contrato. Sería su segunda experiencia como madre gestante. La frase de la revista es contundente: "No es la primera que vez que se ve obligada a recurrir a la gestación subrogada para poder subsistir". Es decir, que la revista conoce que existe una situación de vulnerabilidad económica que le ha llevado a esta mujer a tomar esa decisión.


